viernes, 25 de junio de 2010

whole lotta losin'

Desde hace casi una semana, Mauro y yo nos veníamos chamuyando, primero en joda, después no tanto. Hoy le di. Nos quedamos todos haciendo puerta, y como a las 2.15 nos apartamos y nos dimos. Cuando me fui, me saludó con un pico. Sabiendo qué significa eso, me preocupo un poquito, porque yo no quiero nada, solo darle. Ni sé si quería darle, me gustaba el juego de tirarse onda, y el resultado final para mí es como daño colateral. Me dio igual, la verdad. Fue raro no sentir nada. Me acordé de cosas que me había olvidado, de cuando estábamos vos y yo. Me dijeron que te jodió un poco esto de Mauro, que le habías dado permiso pero que le habías pedido que no fuera en frente de él, porque no nos querías ver. Aye me contó que le dijiste que nunca supiste bien qué pasó, ni qué sentías por mí. Argüello me contó que cuando abracé a Mauro te calentaste porque fue como cuando te abrazaba a vos.
Tengo demasiado miedo de hacerme ilusiones, pero aunque no quiera ya me las estoy haciendo. Sé que se me va a pinchar la burbuja en algún momento, pero hasta entonces estoy en una etapa regresiva, en la que todo lo que avancé lo retrocedo. Hoy hasta tuve el vacío otra vez. Te extraño tanto. Tantotantotanto. Quiero una oportunidad, en la que estemos los dos en pedo, para decírtelo. Así voy a tener la excusa de que no sabía lo que estaba diciendo y se me escapó, pero a la vez vas a saber.
Pero sea como sea, no me olvidaste. No te chupo un huevo. No desapareció de la nada todo lo que tuvimos en el verano. No sabés cuánto significa eso para mí.
Todavía te amo.

PD: creo que no le voy a decir a Fer lo de Mauro. Lo va a lastimar al pedo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario